domingo, 27 de septiembre de 2020

Cadena de Objetos: disparador de ideas. m i e d o

 





Hace un tiempo - no muy lejano, pero tampoco hace re poco- saqué turno con una psicóloga para tratar el tema de los miedos: quería  saber porque se me disparaban tanto y en horarios específicos. No estoy hablando de los miedos estándar (muerte, incendio, robo, muerte, muerte) y sale entonces este  texto con palabra disparadora: Miedo.- porque al final lo descubrí de esta manera muy muy simple: con un ejercicio básico de escritura.


 "Nuevamente apareció el espía de mi cotidianidad, ese que no me deja relajarme. El que se esconde tras las macetas y mueve las hojas de mis plantas. El que late detrás de cada puerta, cada cajón y hasta lo siento en el ascensor, temprano a la mañana.

Me mira mientras me baño, me persigue por la casa, surge de lo más tonto, surge de los más íntimo.

Me observa mientras leo, esta ahí: tras el sillón, siento que respira y está al acecho.

Hay un horario del día el cual evito todo reflejo, desconfío de ventanas y azulejos, desconfío de la pantalla apagada del televisor.




¿Cómo puede ser que el día a día sea tan aterrador? ¿Cómo puede ser que esté tan aterrorizada mientras corto esta cebolla?

Sin embargo, luego de un tiempo, desaparece: no está por ningún lado: me olvida.

¿O lo olvido? Las noches de repente son más livianas, los días transcurren calmos ...hasta que un día vuelve y se instala : ¿En mi mente o en mi casa?

Pasa el tiempo y sigue conmigo, me acompaña a donde vaya. Se acuesta en mi cama y se posa en mi cómoda.Irrumpe en la cocina, en la pieza y el balcón.

No es un fantasma, no es un animal, no es un espíritu ... es lo más oscuro que envuelve la casa. No lo he visto aún, no nos hemos visto la cara. Sin embargo lo siento y presiento.

Esta noche lo espero: es lo siniestro de lo familiar y lo cotidiano, es lo espeluznante de lo ordinario y lo terrible de lo secreto."



Julia Panigazzi


(Bu!)









Poesía Animal: me toco Pez (oh! casualidad)

 Pez.



Ser pez y no pescado,

nadar eternamente: sin fosforescentes ni aireador de pecera:

sino siempre en agua nueva.


Pez con memoria, no como otros.

Pez entre rocas, oriental de la suerte:

dorado, naranja o amarillo, siempre trayendo buen brillo

y de escamas pegajosas:

de aquellos que no se pueden atrapar, escurridizos y libres de todo mal.


Ser un acuático pero en ambiente inadecuado:

sin plásticos buzos,

sin deshidratados moluscos

y con piedra con musgo librada a azar:

un pez japonés haciendo lo que más le gusta:

nadando pesado y hermosos al sol.


Juia Panigazzi